
Aquí en Italia la mayoría de las personas viven en pisos, junto con muchas personas en edificios grandes. Yo soy la excepción.
Vivo en un manicomio.
Aún no conozco a todos los vecinos pero los pocos que he visto parecen todos unos personajes.
En primer lugar estan los señores “Kebab”. El Döner Kebab es una comida típica turca, de esas comidas que se venden en cada esquina y significa literalmente “carne a la parrilla que da vueltas”. Es carne de cordero preparada como la carne al pastor, pero con un sabor más dulce. Se sirve en pan de pita o enrollado en una “piadina” (muy parecidas a las tortillas de harina) junto con verduras como lechuga, tomate, cebolla morada y una salsa de yogurt o algo así. Nuestro piso está exactamente sobre un puesto de éstos. Afuera del negocio siempre están tres hombres turcos platicando, no nos consta que los tres vivan en nuestro edificio también pero sabemos que uno de ellos vive debajo de nosotros. Es el señor Kebab.
Después está nuestra casera. Está algo chiflada y es muy extraña. El primer día que llegamos a Italia los amigos de Cassandra (mi rommie) nos recogieron del aeropuerto de Milán y nos trajeron hasta Bergamo en un Fiat minitoy donde íbamos 4 personas, dos maletas de 30 kilos c/u y otras dos de 10 k. Aunque Bergamo está a unos 40 min. de Milán, ese día hicimos unas 2 horas de camino por el tráfico así que cuando por fin encontramos nuestro edificio solo queríamos sacar las maletas, desempacar y descansar. Así que le llamamos a Heidi, nuestra casera y nos salió con que nosotras nunca le avisamos que llegaríamos ese día (lo cual es una gran mentira) y que no estaba disponible, que diéramos una vuelta por ahí y conociéramos y que tal vez llegaba en dos horas.. o más. Obviamente regresamos a Milán y pasamos el fin de semana en Padermo. Cuando regresamos el domingo, Heidi tampoco estaba (aunque ya habíamos quedado un día antes en la hora en la que nos veríamos). Cuando llegó y nos mostró el departamento nos dimos cuenta que hablaba rápido, no nos veía a los ojos, no nos explicó nada sobre la renta y no nos pidió el dinero. Marco, el tipo que vive con nosotros nos dijo que cree que es “muy extraña”. Heidi ha de tener unos 27 años, nunca usa brassier y parece hippie atrapada en los 60’s. Trabaja educando perros y tiene como 6 en su piso que saca a pasear todas las tardes. Tiene una especie de camioneta donde apunta con marcador información sobre perros perdidos pero siempre anda en bicicleta. Y lo más extraño es que, a un mes de estar viviendo aquí no nos ha pedido la renta. Nos la hemos cruzado varias veces por la calle e intentado hablar con ella al respecto pero siempre nos evita.
Por último está la loca del #1. Ésta sí es todo un caso clínico. Un día regresando de comer empezamos a escuchar gritos histéricos al acercarnos a nuestro edificio. cuando llegamos a éste nos dimos cuenta que era una de nuestras vecinas gritando a un punto indefinido de la calle donde realmente no había nadie y diciendo cosas como “REGRESENME A MI HIJO. NO TIENEN DERECHO A QUITÁRMELO, NO ES MI CULPA QUE HAYA SALIDO MAL. NO HAGAN COMO SI NO ME OYERAN, YO SE QUE ME OYEN”. Pero hasta eso que la señora es muy servicial por que nos ayudo a abrir la puerta mientras gritaba sin parar. En los días siguientes siguió gritando y diciendo que “ESTE ERA UN PAÍS DE MIERDA Y QUE TODOS ERAN UNA BOLA DE IGNORANTES” mientras pateaba la reja. Lo curioso es que yo ya había visto a esa señora entrando y saliendo del edificio y se veía dentro de lo que cabe “normal”. Al principio nos daba mucha risa, “ahí esta la loquita gritando otra vez” y nos hacíamos bola en la ventana del baño para verla gritar, hasta el domingo pasado que nos la encontramos cara a cara. Cassandra llevaba días queriendo comer pizza desesperadamente y decidimos que el domingo era el día. Salimos del piso y cuando cerrábamos la puerta oímos que alguien entró al edificio. Cuando bajamos al primer piso nos la encontramos. Estaba parada ahí esperándonos y cuando nos vio empezó a gritarlos con actitud de sargento mientras señalaba la puerta de salida algo como CORRAN POR QUE NO TENGO PIEDAD o CORRAN SIN PIEDAD o CORRAN POR QUE USTEDES NO TIENEN PIEDAD, no se.. teníamos tanto miedo que no la oímos bien pero era una orden de que corriéramos a causa de falta de piedad de alguna de las partes en cuestión, así que corrimos y como dicen los gringos, We shitted bricks.. nos cagamos! No queríamos regresar al edificio y pensábamos en qué podíamos hacer al respecto. Al final regresamos, conseguimos los teléfonos de la policía y seguridad pública y los pegamos en el refri. Días después le preguntamos a Heidi si sabía algo al respecto y dijo que realmente no, que la señora al parecer esta muy mal y que solo sabía que la semana pasada la policía llegó a quitarle sus dos hijos y que a raíz de eso ha estado gritando y comportándose muy raro. Cassandra la volvió a ver días después saliendo del edificio volteando como loca a todos lados.
Y pues así, Como dijo Cass, por qué no podemos tener una vida normal, en un lugar normal y con vecinos normales D:
Ahí luego les cuento que pasa con esta gente en el siguiente capítulo
