Dec 26 2010
Enlace navideño internacional desde Bergamo, Italia. Hermosillo y Mexicali, México.
Dec 26 2010
Roomies photo time en Halloween

O mas bien algo así como “Mis vecinos los locos, versión 1.5”
Creo que algunos de ustedes ya lo saben, pero para los que no, les cuento que el otro dia MY BUILDING WAS ON FIRE.
No se si les he contado pero vivo con 3 personas más (en teoría son 4, pero hace como una semana que no vemos a Marco, un tipo de Roma que vive en uno de los cuartos). Comparto cuarto con Cassandra, ella es de Ensenada pero vive en Mexicali y estudia Diseño conmigo. En otro cuarto vive Marta, de Canarias (España) y Ralitsa, una chica búlgara.
A un mes de vivir juntos no hemos tenido ningún problema de convivencia pero al principio si nos molestó algo que Ralitsa solía prepararse comida y dejar todo el cochinero en la cocina o dejaba los platos ahí sin lavar por mucho tiempo. También tiene la costumbre de dejar el agua hirviendo y volverse a meter a su cuarto. Más de una vez he llegado a pensar que va a terminar quemando algo.
En fin, fuera de esto no hemos tenido problemas con nadie y todos nos gusta vivir aquí. A Cassandra y a mí nos gusta mucho nuestro cuarto, aunque no siempre fue así. El primer día lo odiamos en cuanto lo vimos pero lo hemos transformado hasta sentirnos como en casa en él. Lo único que realmente no nos gusta es que todo lo de la calle se oye como si estuviera pasando aquí mismo. Si alguien pasa caminando y hablando, se oye perfectamente toda la conversación, las motos hacen un ruido espantoso y como vivimos cerca del hospital las ambulancias pasan sin cesar todo el día.
Por cierto que las ambulancias aquí suenan diferente y algo extraño. A mi me parece que hacen sonidos diferentes, como si hicieran uno cuando las oyes que vienen, otro cuando ya están muy cerca de la casa y otro cuando se alejan. Como si pudieras conocer o estar consciente de su trayecto solo con el sonido.
Se dan cuenta como escribo y escribo de cosas random y ustedes me siguen leyendo?? Les prometo que tengo un motivo.
El asunto es que el otro día estaba en la computadora mientras Cassandra estaba dormida y me empezó a llegar un olor a quemado y de volada pensé en Ralitsa y sus escasas habilidades culinarias y como siempre, a lo lejos, una sirena y su sonido que indica que “apenas se viene acercando”, luego su “sonido de cercanía” y luego.. su “sonido de cercanía”.. y luego, el sonido que ahora reconozco como “¡no mames, esa madre ya se paró aquí enfrente y algo se está quemando!” y entonces reaccioné, ¡El edificio was on fire!
Desperté a Cassandra y nos asomamos por las ventanas para ver a los bomberos bajándose del camión, por la ventana de Marta vimos toda la humareda y los bomberos nos pidieron que la cerráramos. Recordé las técnicas de supervivencia que he aprendido al vivir en una tierra de terremotos constantes y me puse zapatos, abrigo, tome mis documentos y pasaporte y me puse atenta por si los bomberos tenían que sacarnos del edificio.
Sorprendentemente Cassandra recordó sus años de primaria y los consejos del Discovery Kids y los empezó a poner en práctica. Como el incendio era exactamente debajo de uno de los cuartos de nuestro piso, teníamos miedo que también se estuviera quemando o algo así pero ella recordó que para saber si en un cuarto hay fuego hay que tocar con cuidado la chapa y poner toallas o cobijas debajo de las puertas para que no pase el humo y así lo hicimos porque por la puerta principal empezó a entrar todo el humo del pasillo. Después vinieron los bomberos a decirnos que todo estaba en orden.
Como somos bien chismosas salimos al rato a ver que había pasado y nos encontramos al Señor Kebab fuera del local (que ya estaba cerrado y olía a quemado) con un paraguas bajo la lluvia haciendo llamadas con su celular. Nos explicó que al parecer un paquete de piadinas se había quedado cerca del fuego y se había prendido. Ah, claro que Cassandra no olvidó mencionar algo que nos convirtió en buenas vecinas y posibles clientes con descuento: “Ma come ci dispiace!, abbiamo pensato a lei”. (Pero, cómo lo sentimos, pensamos en usted!)
Hasta ahorita el local sigue cerrado y es una lástimas, con las ganas que tenemos de comer kebab! Realmente no hubo daños al edificio y todo salió muy bien. Claro que ahora le tengo un pánico total al sonido de las sirenas y aguanto un poco la respiración hasta no oír el sonido de lejos.
Pero en fin, como dijo alguien por ahí: “Elvy, todo lo que no te ha pasado en tu vida, de pronto te esta pasando en un mes”. Y vaya que tuvo razón.

Aquí en Italia la mayoría de las personas viven en pisos, junto con muchas personas en edificios grandes. Yo soy la excepción.
Vivo en un manicomio.
Aún no conozco a todos los vecinos pero los pocos que he visto parecen todos unos personajes.
En primer lugar estan los señores “Kebab”. El Döner Kebab es una comida típica turca, de esas comidas que se venden en cada esquina y significa literalmente “carne a la parrilla que da vueltas”. Es carne de cordero preparada como la carne al pastor, pero con un sabor más dulce. Se sirve en pan de pita o enrollado en una “piadina” (muy parecidas a las tortillas de harina) junto con verduras como lechuga, tomate, cebolla morada y una salsa de yogurt o algo así. Nuestro piso está exactamente sobre un puesto de éstos. Afuera del negocio siempre están tres hombres turcos platicando, no nos consta que los tres vivan en nuestro edificio también pero sabemos que uno de ellos vive debajo de nosotros. Es el señor Kebab.
Después está nuestra casera. Está algo chiflada y es muy extraña. El primer día que llegamos a Italia los amigos de Cassandra (mi rommie) nos recogieron del aeropuerto de Milán y nos trajeron hasta Bergamo en un Fiat minitoy donde íbamos 4 personas, dos maletas de 30 kilos c/u y otras dos de 10 k. Aunque Bergamo está a unos 40 min. de Milán, ese día hicimos unas 2 horas de camino por el tráfico así que cuando por fin encontramos nuestro edificio solo queríamos sacar las maletas, desempacar y descansar. Así que le llamamos a Heidi, nuestra casera y nos salió con que nosotras nunca le avisamos que llegaríamos ese día (lo cual es una gran mentira) y que no estaba disponible, que diéramos una vuelta por ahí y conociéramos y que tal vez llegaba en dos horas.. o más. Obviamente regresamos a Milán y pasamos el fin de semana en Padermo. Cuando regresamos el domingo, Heidi tampoco estaba (aunque ya habíamos quedado un día antes en la hora en la que nos veríamos). Cuando llegó y nos mostró el departamento nos dimos cuenta que hablaba rápido, no nos veía a los ojos, no nos explicó nada sobre la renta y no nos pidió el dinero. Marco, el tipo que vive con nosotros nos dijo que cree que es “muy extraña”. Heidi ha de tener unos 27 años, nunca usa brassier y parece hippie atrapada en los 60’s. Trabaja educando perros y tiene como 6 en su piso que saca a pasear todas las tardes. Tiene una especie de camioneta donde apunta con marcador información sobre perros perdidos pero siempre anda en bicicleta. Y lo más extraño es que, a un mes de estar viviendo aquí no nos ha pedido la renta. Nos la hemos cruzado varias veces por la calle e intentado hablar con ella al respecto pero siempre nos evita.
Por último está la loca del #1. Ésta sí es todo un caso clínico. Un día regresando de comer empezamos a escuchar gritos histéricos al acercarnos a nuestro edificio. cuando llegamos a éste nos dimos cuenta que era una de nuestras vecinas gritando a un punto indefinido de la calle donde realmente no había nadie y diciendo cosas como “REGRESENME A MI HIJO. NO TIENEN DERECHO A QUITÁRMELO, NO ES MI CULPA QUE HAYA SALIDO MAL. NO HAGAN COMO SI NO ME OYERAN, YO SE QUE ME OYEN”. Pero hasta eso que la señora es muy servicial por que nos ayudo a abrir la puerta mientras gritaba sin parar. En los días siguientes siguió gritando y diciendo que “ESTE ERA UN PAÍS DE MIERDA Y QUE TODOS ERAN UNA BOLA DE IGNORANTES” mientras pateaba la reja. Lo curioso es que yo ya había visto a esa señora entrando y saliendo del edificio y se veía dentro de lo que cabe “normal”. Al principio nos daba mucha risa, “ahí esta la loquita gritando otra vez” y nos hacíamos bola en la ventana del baño para verla gritar, hasta el domingo pasado que nos la encontramos cara a cara. Cassandra llevaba días queriendo comer pizza desesperadamente y decidimos que el domingo era el día. Salimos del piso y cuando cerrábamos la puerta oímos que alguien entró al edificio. Cuando bajamos al primer piso nos la encontramos. Estaba parada ahí esperándonos y cuando nos vio empezó a gritarlos con actitud de sargento mientras señalaba la puerta de salida algo como CORRAN POR QUE NO TENGO PIEDAD o CORRAN SIN PIEDAD o CORRAN POR QUE USTEDES NO TIENEN PIEDAD, no se.. teníamos tanto miedo que no la oímos bien pero era una orden de que corriéramos a causa de falta de piedad de alguna de las partes en cuestión, así que corrimos y como dicen los gringos, We shitted bricks.. nos cagamos! No queríamos regresar al edificio y pensábamos en qué podíamos hacer al respecto. Al final regresamos, conseguimos los teléfonos de la policía y seguridad pública y los pegamos en el refri. Días después le preguntamos a Heidi si sabía algo al respecto y dijo que realmente no, que la señora al parecer esta muy mal y que solo sabía que la semana pasada la policía llegó a quitarle sus dos hijos y que a raíz de eso ha estado gritando y comportándose muy raro. Cassandra la volvió a ver días después saliendo del edificio volteando como loca a todos lados.
Y pues así, Como dijo Cass, por qué no podemos tener una vida normal, en un lugar normal y con vecinos normales D:
Ahí luego les cuento que pasa con esta gente en el siguiente capítulo
Sep 28 2010
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Grilled bresaola sandwich, calabazas, zanahorias y manzanas a la parrila con queso brie.
Yo si que me alimento ;)